Los orígenes se inician en una empresa Constructora dedicada a las contratas de Organismos Públicos y pequeñas promociones privadas.  Con el tiempo D. Juan Francisco comenzó a promover por su cuenta, aunque manteniendo la actividad constructora.  Son los años de los contratos de mantenimiento y reforma de las oficinas bancarias de Caja Rural (anterior al período que vamos a considerar).

Con el tiempo la actividad constructora se ha ido relegando a un segundo plano, hasta desparecer en la actualidad, siendo la actividad PROMOTORA la que al final ha prevalecido.

No obstante, esa experiencia en el campo de la construcción ha otorgado a la compañía de una experiencia y un “saber hacer” que la hacen muy competitiva a la hora de subcontratar, conociendo perfectamente los puntos débiles y fuertes de una obra y teniendo un poder de negociación preferente.